Almazara

 

 

 

 

En los orígenes de la finca, debido a la alta calidad de la aceituna de la Sierra de Tramuntana y al elevado aprecio al aceite del momento, se producía aceite en la almazara. Era un aceite de calidad, tanto es así, que se le otorgó la medalla de plata en la “Exposición universal de Barcelona” de 1888. A día de hoy sólo se conservan algunas partes de la almazara original como son el espectacular molino de piedra o parte de la maquinaria hidráulica que sustituyó a la maquinaría tradicional en 1911. Actualmente la almazara se ha reconvertido en una sala multifunciones de gran versatilidad destinada principalmente a desayunos, comidas y cenas, pero que gracias a su equipamiento de calidad (audio, video, control lumínico…) se pueden organizar todo tipo de eventos.